La sombra

Estaba caminando por una calle desolada, y empecé a sentir que una sombra me perseguía, comencé a caminar más rápido mientras mi corazón se aceleraba, pero la sombra estaba cada vez más cerca mío. Cuando decidí darme vuelta, era mi amiga disfrazada para Halloween.
Por Lucero Sanzo y Lucía Tomasone

Entradas más populares de este blog

La Doncella Roja: final con otra mirada. Relato 2.

Microficciones...

Poemas del Bicentenario