Un mundo paralelo

Gritó o por lo menos eso es lo que estaba intentando, pero, en cambio, un agudo chillido es lo que producía cada vez que lo hacía. Había encontrado una puerta. Cruzó a través de ella saliendo de ese fantasioso lugar y viendo un mundo nuevo donde podía ser él mismo. Al poco tiempo se cansó de esa tierra de dinosaurios volviendo al comienzo: intentando salir del lugar.

Por Victoria Baldi, Florencia Lorenzo y Rocío Wagner

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